Recientemente facebook anunció su intención de eliminar 85 millones de perfiles falsos, trucados o duplicados. El planeta Facebook son casi 1000 millones de usuarios. Igual situación deben enfrentar las demás redes sociales.
Esta noticia de la "limpieza" de perfiles falsos, duplicados o mal utilizados que nuevamente hará facebook, nos lleva a reflexionar sobre la importancia de las redes sociales y su aporte al tema de "identidades verdaderas".
Hace diez años, o quizá un poco mas, el mundo era dominado por Messenger y millones de NickNames (ápodos) los cuales se prestaban para muchas identidades falsas, duplicadas. Eso si, siempre eran personales, muy pocas veces eran "empresariales".
Ese viejo panorama provocó que la gente dudará de la efectividad de la internet, incluso de Messenger como herramienta de mercadeo directo, o de conocimiento del público. A esto se sumaban los correos electrónicos, los cuales muchos servían para empresas, o para crear falsos usuarios que usaban "ápodos" en los sistemas de chat y comunicación. Ya no digamos el problema con el SPAM.
La llegada de las redes sociales significó un cambio en ese panorama. A pesar de ese nueve por cierto de identidades trucadas, las reglas de uso de facebook, y la importancia que se le da al comentario real, humano, responsable, hace que hasta ser "troll" debe ser hecho desde identidades reales, para que tenga peso, consistencia y credibilidad. Si no la misma comunidad te margina, ignora o aisla. Ser troll no vale.
A eso se suma que una misma identidad puede servir para ser usada en varias redes sociales a la vez, y opinar, comentar, o simplemente blogear desde diferentes herramientas. Ya no digamos que es cansado tener que estarse registrando de forma diferente en cada red social. El mismo correo electrónico para todo es casi una norma. El correo se vuelve no solo una herramienta de comunicación, si no una tarjeta de identidad real.
El hecho que las identidades falsas estén el peligro de extinsión no se debe sólo a las redes sociales "per se". Es la forma en que las redes han hecho prevalecer la necesidad de que la persona se identifique de verdad para poder participar, ganar y hacer valer su opinión.
Dicho de otra forma, en el viejo modelo con una identidad oculta o de "ápodo" se ganaba:
- Secretividad, Clandestinidad
- Una identidad virtual era como una segunda o doble personalidad activa por el mundo cibernético (¿alguien recuerda "Second life"?)
- Opinabas desde ahí con fuerza y sin miedo a ser descubierto (tirabas piedras y la mano ya estaba oculta)
- Popularidad a ese "ego alterno".
Además, nadie esperaba ganar nada, informar o dar ventajas o privilegios a este grupo de "enmascarados" virtuales.
Qué se gana con las identidades reales:
- Opinas responsablemente, te haces responsable de lo que dices.
- Te conocen como eres, eres la misma persona de a pié, carro o del bus, que la se ve en el la red "x"
- Eres un dato real de estadísticas para mercadeo, promoción, publicidad, política y otros.
- Puedes ganar premios, participar en concursos, en marchas virtuales, ser convocados a fiestas, oportunidades de negocios, de trabajo, etc.
Ahora, todo mundo toma en cuenta la buena data que las redes sociales puedan darle para tomar decisiones y ejecutar planes de mercadeo, de negocios, de impulso a campañas políticas, y mas (si usted no lo hace, se está perdiendo de un mundo de conocimiento, información y posibilidades)
Si usted es de quienes tienen dos o mas correos y no los tiene vinculados a un solo perfil de red social o peor aún, tiene un perfil para cada cuenta, es mejor que vaya cerrándolos y/o creando uno solo. El futuro está ahi. Para el alter ego, y la clandestinidad, lo mejor es no estar en redes sociales o comprarse una hacienda virtual en Second life.





